Parlamento de Calatayud

La convocatoria del Parlamento aragonés se fijó para el día 8 de febrero de 1411 en Calatayud, que era la segunda ciudad del reino después de Zaragoza. La decisión fue tomada por el arzobispo de Zaragoza, el Justicia y el Gobernador, que consideraron necesario alejar la reunión de la capital para evitar de este modo la concentración de gente armada. El objetivo de la asamblea de Calatayud era alcanzar un compromiso que permitiera, de acuerdo con los embajadores de Cataluña y Valencia que estaban en la ciudad, convocar el Parlamento general de la Corona para decidir la sucesión al trono de Aragón.

Hay muchas incógnitas a cerca de las decisiones tomadas en este Parlamento ya que no se conservan las actas de las sesiones.

Los hechos acaecidos después de que la reunión de Calatayud se declarase suspendida, muestran la tensión que se vivía en el reino y la difícil situación en que se encontraba el proceso sucesorio. La tarde del 1 de junio, cuando el arzobispo García Fernández de Heredia y el grupo de partidarios que le acompañaba se dirigían a Zaragoza desde Calatayud fueron atacados por Antón de Luna y alguno de sus partidarios. Como consecuencia del ataque el arzobispo y varios miembros de su comitiva murieron.

Los efectos más inmediatos fueron la interrupción del procedimiento aprobado en Calatayud, el fracaso de parte de las aspiraciones de Jaime de Urgel al trono aragonés, ya que el bando de Antón de Luna era partidario del conde de Urgel y por otro lado Fernando de Castilla se hizo con un bando mucho más fuerte al reunir a los seguidores del arzobispo. Fernando encontró de este modo el argumento para introducir tropas castellanas en territorio aragonés y valenciano, fortaleciendo su estrategia política gracias al respaldo militar que fue decisivo.